En una operación conjunta en la que se han usado más de 200 aeronaves de combate y otras tantas embarcaciones militares, Israel y Estados Unidos han atacado cerca de 5.000 puntos en Irán con la idea de debilitar el régimen islámico que gobierna el país desde 1979.

Los ataques han dejado más de 1.000 personas muertas, incluidas al menos 100 niñas dentro de una escuela en Teherán bombardeada cuando asistían a clases, el 28 de febrero.

La ofensiva también ha causado serios daños en Teherán y otras ciudades importantes como Qom, Tabriz o Minab.

Pero hay un dato que ha llamado la atención de los analistas del conflicto.

A pesar de la intención de Israel y EE.UU. de herir al régimen iraní, un lugar estratégico bajo su control permanece intacto: la isla de Jark, ubicada a unos 28 kilómetros de la costa del país.

En este lugar de apenas 24 kilómetros cuadrados se concentra, en tanques y otros suministros, el 90% del petróleo que Irán exporta al mundo.

“Es un punto vital para la supervivencia de Irán, pero creo que tanto EE.UU. como Israel saben que, si lo atacan o causan algún daño allí, el perjuicio en términos energéticos sería irreversible”, le explica a BBC Mundo Neil Quilliam, experto en temas de Medio Oriente de Chatham House. (BBC)