El presupuesto del Estado cubano mantiene y ratifica su carácter profundamente social y humanista, al garantizar el acceso universal y gratuito a servicios esenciales como la educación, la salud pública, la seguridad social y la asistencia social, aun en un escenario marcado por fuertes restricciones económicas. Así lo afirmó Vladimir Regueiro Ale, ministro de Finanzas y Precios, durante su intervención en la Mesa Redonda.

De acuerdo con el titular, el presupuesto constituye una expresión concreta de las conquistas sociales de la Revolución y un respaldo directo a los derechos de la población. “Ciertamente hay un grupo de acciones que se han adoptado para ratificar ese papel humanista que tiene nuestro presupuesto. Es un presupuesto social porque en el mismo se expresan las conquistas de nuestra Revolución”, subrayó.

Regueiro Ale explicó que el presupuesto respalda el disfrute de derechos fundamentales, garantizando el acceso universal y gratuito a la educación y la salud, así como la protección de la seguridad social y la asistencia social dirigida a los sectores más vulnerables. En ese sentido, precisó que cuentan con respaldo presupuestario las atenciones especiales que requieren determinados grupos de la población, así como los programas de desarrollo de la cultura y el deporte, áreas a las que —dijo— el país no renuncia pese a las actuales condiciones económicas.

Altos niveles de financiamiento y reordenamiento del gasto

El ministro recordó que recientemente comparecieron en la Mesa Redonda los titulares de sectores como Educación Superior, Educación y Transporte, quienes explicaron cómo estos ámbitos del presupuesto continúan recibiendo altos niveles de financiamiento. Según señaló, lo que se ha producido es un reordenamiento y un rediseño de los niveles de actividad, sin afectar la garantía de los servicios a la población.

“Se ratifican en un reordenamiento, en un rediseño de los niveles de actividad, pero se garantizan a nuestra población. Y esto tiene respaldo desde el presupuesto”, afirmó, al tiempo que insistió en la importancia de transmitir esa garantía como un mensaje claro al pueblo cubano.

No obstante, reconoció que sostener este nivel de protección social implica esfuerzos adicionales y exige reforzar los mecanismos de control del gasto público. En su intervención, enfatizó que el control del presupuesto es una responsabilidad colectiva y no una tarea exclusiva del Ministerio de Finanzas y Precios ni de los organismos de la Administración Central del Estado.

“En cada unidad presupuestada, en cada gobierno, existe esa responsabilidad de todos los que tenemos una asignación presupuestaria”, apuntó, y llamó a que directivos y trabajadores hagan un uso racional y eficiente de los recursos asignados a la salud, el deporte, la cultura y otros servicios sociales.

Racionalidad, ahorro y prioridades

Regueiro Ale explicó que mantener la vitalidad del sector social exige una revisión permanente de la racionalidad del gasto, del ahorro y de la postergación de aquellos desembolsos que no resultan imprescindibles en el momento actual. Este ejercicio, dijo, permite proteger los derechos y garantías de la población mediante un reordenamiento de las partidas de gasto acorde con las prioridades del país.

En paralelo, el presupuesto se utiliza también como una herramienta para reorientar financiamientos hacia actividades productivas estratégicas. En particular, el ministro destacó el papel del fondo para el desarrollo agropecuario, al que pueden acceder los productores con el objetivo de incrementar la producción de alimentos, fortalecer la autonomía productiva local y avanzar en la suficiencia alimentaria desde cada territorio.

“El presupuesto es garantía, pero es también una herramienta que tiene el Estado y el Gobierno para conducir la economía”, afirmó Regueiro Ale, quien subrayó que estas decisiones contribuyen a respaldar la resistencia y la resiliencia de la economía cubana en función del bienestar de la población.

Captación de ingresos y disciplina tributaria

Otro de los temas centrales abordados fue la captación de ingresos, considerada una variable clave para sostener el gasto social. El ministro informó que para el año en curso está previsto un crecimiento importante de los ingresos presupuestarios, lo cual permitirá respaldar un nivel de gasto social que representa el 66 % del total del presupuesto.

Ese gasto se concentra fundamentalmente en áreas como la educación, la salud, la asistencia social y la seguridad social. Sobre esta última, Regueiro Ale reconoció los retos existentes, pero destacó el compromiso del presupuesto con el incremento parcial de las pensiones.

“Hay un compromiso de incremento parcial de las pensiones que no da la solución total, como se ha explicado en ocasiones anteriores, pero es un esfuerzo también desde el presupuesto”, señaló. Este incremento tendrá en 2026 una expresión superior a los 20 000 millones de pesos, recursos que ya están previstos y respaldados en el presupuesto del Estado. Según aseguró, ello garantiza que todos los meses los pensionados recibirán sus pensiones, como parte de la protección especial que demanda este sector de la población.

Ante la reducción de algunos niveles productivos y su impacto en la economía nacional, el ministro insistió en la necesidad de extremar la rigurosidad en la captación de ingresos. En ese contexto, se refirió a la campaña nacional de declaración y pago de tributos, que involucra a contribuyentes de todos los sectores de la economía.

Regueiro Ale calificó el pago de impuestos como una expresión de participación colectiva y de solidaridad social. “Es la convergencia de un derecho solidario y también de un deber de contribuir al sostenimiento de los gastos sociales”, afirmó, y convocó a una mayor disciplina y oportunidad en el cumplimiento de las obligaciones tributarias.

Al mismo tiempo, adelantó que la administración tributaria reforzará sus resortes institucionales y administrativos para velar por el cumplimiento de la ley, en correspondencia con los reclamos expresados por la población en los intercambios y estados de opinión. (Cubadebate)